«¡Queridos hijos! Hoy, en este día de gracia, de un modo especial los invito a una entrega total a Jesús. Hijitos, entréguenle todas sus heridas y dolores, su pasado y su futuro, y permitan que Jesús reine en sus vidas. Hijos míos, sólo con una entrega total, Jesús se entrega a la vida de ustedes, y ese es el mayor don que pueden recibir. Oren para comprender cuán preciosos son ustedes para Jesús y cuánto Él los ama. Gracias por haber respondido a mi llamado».
(Con aprobación eclesiástica)
Estudié filosofía y desde siempre tuve un gran interés por las Apariciones Marianas.
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